
Recordamos el silencio de Marcel Marceau. Lo hemos visto en persona y escuchado. El silencio artístico del mimo -sobre el escenario- que nos hablaba con los gestos de su rostro y movimiento de su cuerpo. Ese silencio que ahora ya no va más, pues pertenece a un silencio mayor: el silencio de de la muerte. Sesenta y dos años han transcurrido desde la película "Les Enfants du Paradis" (Los niños del Paraíso), cuando el mundo lo conoció como mimo y poco después conoció a Blip, su extrañable personaje, con el cual caminó por escenarios de los cinco continentes sin necesidad de agregar palabras. Posiblemente Marceau pensó que -tras la segunda guerra y la bomba en Hiroshima- ya no tenía sentido decir nada más porque ya los hombres lo habían dicho todo. Por eso sólo el derecho al gesto. Ni una palabra más. Marcel Marceau ha muerto fisicamente, pero quedan sus películas y los vídeos de sus actuaciones. Este infante del paraíso ha regresado a dónde pertenece.

.ipod. bipolar/ porter
No hay comentarios:
Publicar un comentario